|
|
El sol entraba tímidamente por la ventana de la habitación. En ella, se podían observar restos de lo que había sido una larga noche de pasión desenfrenada. Tumbados en la cama, abrazados, los amantes dormían plácidamente. En ese momento, el despertador |
|
|
sonó fuertemente, sacándoles de sus más profundos sueños. El rubio se giró con desgana y apagó el reloj, volviendo a quedar la habitación en silencio. Pasados unos minutos, su pareja habló a la vez que le acariciaba cariñosamente la cabeza al rubio. |
|
|
T: Venga, deidara, que tienes que ir al trabajo. Llegarás tarde (Dijiste en voz baja para no molestarle.) |
|
|
D:Sólo un ratito más, (---), que estás muy blandita y calentita (abrazándote más fuerte) D:Además, no he dormido casi nada esta noche. |
|
|
T:¿Que no has dormido casi nada?(enojada) Pues no lo he notado, se te veía bien a gusto. D:¿Tú no has dormido? (serio) |
|
|
T:No, no he dormido. Si para cuando hemos terminado ya estaba amaneciendo y quedaba poquísimo para que sonara el despertador, así que ya no me he dormido. Si no me hubieras asaltado de repente anoche |
|
|
D:Pues bien que te gusta que lo haga (con voz sensual mientras se acercaba, peligrosamente, a tus labios) |
|
|
T:Sí, me gusta, pero no todos los días, deidara (separandote de el) Uno tiene un límite y está visto que tú no lo tienes. Seguro que no eres capaz de aguantar ni tres días sin xxx, con lo que tú eres (con tono desafiante). |
|
|
D: Tres días, dice (burlonamente)Tres, y los que hagan falta (Su voz sonó orgullosa y segura) T:Está bien, ¿qué te parece una apuesta? Tendrás que estar dos semanas sin xxs. No valen caricias, ni besos, nada(En Tu rostro se dibujó una pícara sonrisa.) |
|
|
D:Vale, pero ¿qué estaría en juego? Porque una apuesta sin nada no es una apuesta. sabias que deidara no podía negarse a ningún reto, por muy peculiar que este fuera, pero ahora quedaba decidir lo que se pondría en juegoy tu sabias perfectamente lo que |
|
|
ibas a apostar. T:Estaría en juego tu conocida y famosa arte, ¿te parece poco? D:Está bien, acepto |
|
|
Y los dos estrecharon sus manos en señal de que el trato estaba cerrado y que, en ese momento, comenzaban las dos semanas de castidad para dei y, en tu caso , dos semanas de descanso. |
|
|
D:¡Anda! ¡Que no llego al trabajo!(dei se levantó corriendo para vestirse y salir rapidísimo de casa.) |
|
|
luego subo la conti, sayonara |
|
|